En mi casa no hay Dios


No más Dios En mi casa no hay Dios ni tiene por qué haberlo. Es inecesario, irrelevante y más: peligroso. ¿Para qué creer en algo o alguien si al suprimirlo no se da cambio discernible ni bueno? Dicho de otra manera: si dejas de creer en algo, concretamente en esto: Dios, ¿cambiaría tu vida deSigue leyendo “En mi casa no hay Dios”