No todo lo que hace “bip… bip…” es científico.


Imagina que alguien llegara a tu domicilio y te dijera que tiene un aparato maravilloso que con solo conectarlo a la pared exterior puede detectar cuántas habitaciones tienes, la altura de los techos, de qué están hechos los muebles, si las camas están destendidas, la marca de tu refrigerador, el tamaño de la mesa del comedor, los títulos de los libros que hay en tu recámara, la capacidad del tanque de gas, el grosor de las varillas de la construcción y la marca del cemento que se usó para los pisos, SIN ENTRAR JAMÁS A TU CASA.

¿Le creerías o pensarías que te están tratando de ver la cara?

La ventaja es que tú sabes lo que hay adentro de tu casa y podrías comprobar si el aparato realmente funciona, pero, ¿sabes lo que está pasando dentro de tu cuerpo? ¿Puedes decirme en este momento cuál es tu presión arterial, el nivel de glucosa en tu sangre, la condición de tu tiroides, SIN HACERTE UN ESTUDIO CLÍNICO? No, ¿verdad? No puedes saberlo.

Ok. Ahora imagina que llega esa misma persona y te dice que también tiene un aparato maravilloso que con solo tocarlo te puede decir cuáles son las condiciones de TODOS tus órganos y predecir el desarrollo de TODAS las enfermedades. También te dice que este aparato no lo usan en los grandes hospitales ni en los laboratorios de estudios clínicos porque no está certificado por las autoridades pero te asegura que es 100% seguro y efectivo. ¿Le creerías? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué?

Estoy prácticamente seguro de que si un desconocido toca a tu puerta ofreciendo los servicios de diagnóstico con ese aparato, le dirías que no. Pero si ese mismo estudio te lo ofrece una institución oficial de servicios de salud, si lo ofrece un establecimiento que tiene permiso de las autoridades, una “clínica”, un “laboratorio”, es muy posible que no desconfíes y aceptes sus servicios. Es normal, si está avalado por el gobierno, debe funcionar, ¿correcto?

NO. No necesariamente es correcto.

Por un lado, las personas que están a cargo de los servicios de salud también pueden equivocarse, son humanos, después de todo. Y si tomamos en cuenta que no todos los administradores de instituciones de salud tienen preparación en el campo de la salud, bueno, eso complica las cosas. Y por el otro lado, hay una cantidad enorme de “clínicas” y “laboratorios” y “consultorios” que ofrecen servicios de terapias, diagnósticos, tratamientos, remedios, etc., que no están ni reguladas ni certificadas pero que no son precisamente ilegales.

¿Cómo saber cuáles son buenas y cuáles no? La verdad, no es fácil. Al menos no para aquellos que no tienen la preparación o la “intuición” necesarias para poder distinguir entre unas y otras. Eso hace que una gran parte de la población sea vulnerable, presa fácil de charlatanes y merolicos que venden sus elíxires milagrosos que curan desde las patas de gallo hasta el mal de San Vito. Todo por 50 pesitos la botella o tres por 100. Ga-ran-ti-za-do.

Ah, pero los embaucadores ya no solo venden pócimas y menjurjes, también hacen uso de la tecnología para privar a los incautos de sus ahorros y engrosar sus cuentas bancarias. Renovarse o morir, dice el dicho. Hay que estar a la vanguardia.

Los merolicos tecnológicos saben muy bien que la gente se impresiona cuando ve dispositivos que hacen ruiditos como en las películas, con muchos colores, diagramas incomprensibles, números extraños, relojitos con agujitas que se mueven de lado a lado y una figura de un cuerpo humano en tercera dimensión que va girando. ¡Guau! Una máquina así ha de ser un gran avance de la ciencia, ¿no? Hace “bip… bip… bip…”, ¡como en el cine! Además tiene un nombre impresionante, muy científico… Y por eso se aprovechan, porque saben que muchos van a caer en su trampa, cual enviado de Moctezuma entregando piezas de oro a sus futuros conquistadores a cambio de espejitos.

El aparato mágico que ahora está de moda se llama “Analizador Cuántico de Resonancia Magnética” (hay variantes). Sin embargo su nombre no tiene nada que ver con lo que hace, por supuesto, solo es un nombre que suena… científico. pantalla analizador cuánticoY como tiene un título tan llamativo y que además se relaciona con una técnica que sí existe, la resonancia magnética, es natural que la gente que no sabe mucho de esto pero que ha escuchado y leído esas palabras en periódicos, revistas, etc., se deje engañar. Pero esto no es más que una vil estafa.

El Analizador es un simple juguete que no sirve para nada más que para robar incautos. Reacciona a la resistencia eléctrica del material con el que esté en contacto el sensor (con tal de que el circuito se cierre, el aparato sigue registrando, ya sea por medio de tu piel o con un pedazo de papel) y el programa muestra mediciones en unas unidades inventadas a finales de los 50′ por un señor acupunturista de apellido Voll. El programa también está diseñado para mostrar resultados dependiendo de los datos que se hayan ingresado, edad, sexo, etc., y si cambias los datos para la misma persona, arroja resultados diferentes. O sea que si eres mujer pero ingresas que eres hombre, ¡te va a indicar tu función testicular! Esto es, el dichoso equipo es SUPUESTAMENTE capaz de tomar datos de todos tus órganos pero no es capaz de determinar tu sexo. Qué curioso… El video a continuación explica algunos detalles del funcionamiento del dichoso analizador (el video está en inglés, sorry).

Otro detalle interesante es que una vez que termina el “análisis”, la pantalla mostrará no solo los resultados del “estudio” sino también una serie de recomendaciones que ya vienen como parte del programa para cada condición “encontrada”. Puede recomendarte que modifiques tu dieta, que realices ciertas actividades o que tomes ciertos complementos vitamínicos. Pero… las recomendaciones las puede editar cualquier persona que tenga acceso al programa. MUY conveniente. Especialmente si el “diagnosticador” también tiene una “farmacia” que venda exactamente lo que necesitas, ¿o no? NEGOCIO REDONDO.

Y aquí viene lo bueno…

Varias unidades del DIF (Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia) en diferentes municipios de la República Mexicana han estado poniendo a disposición de la población estos “estudios” de “resonancia magnética cuántica”, supuestamente para apoyar económicamente a la gente de sus localidades y así beneficiarles. Eso está simple y llanamente mal. ¿Por qué lo están haciendo? No lo sé. Es posible que tengan las mejores intenciones del mundo, pero las buenas intenciones no sirven de nada si no van acompañadas de buenas acciones y hacer esos “estudios” no es una buena acción.

Las personas que aprovechan esas campañas y que pagan una cierta cantidad pensando que se están ahorrando un dinero, en realidad están tirando ese dinero, por poco que sea, a la basura. Literalmente. No solo eso, si tomamos en cuenta que las recomendaciones que se les dan son manipuladas por los dueños del equipo, no es raro que ellos mismos ofrezcan las terapias que los “analizados” supuestamente necesiten (por ahí ya hay un testimonio de una señora que dijo que de hecho regresaré con la reflexologa para unas terapias[sic]” (originalmente decía “reflexóloga”, después lo cambiaron por “doctora” y más tarde lo editaron todo).  Afortunadamente mi amigo Ricardo Monjaraz hace capturas de todo (incluyendo magufos) y me envió la imagen con el texto original.

Screen Shot 2016-01-21 at 10.12.58 PM

Texto original que dice “reflexologa”[sic]

DIF testimonio reflexóloga.png

Captura del segundo texto que ya quitaron de la página del DIF de Puerto Peñasco.

Ah, porque he de decirles que las personas que están haciendo los diagnósticos médicos avalados por el DIF de Puerto Peñasco con el Analizador, son, según me informaron, una reflexóloga y una iridóloga. Lo cual es ilegal, pues (entre otros detalles) no son médicos certificados por la Secretaría de Salud. ¿Cómo es que una dependencia de gobierno permite algo así? Una cosa es que no sepan de física cuántica o de imagenología clínica, pero deberían saber algo de leyes, caray, por lo menos de las leyes que les corresponden. Y todavía tienen el descaro de decir que esto “…(E)mpieza a ser utilizado como herramienta de diagnóstico indispensable en hospitales de alta gama, como lo es ABC de México, en el DF.”

DIF involucra ABC editado

También borraron este comentario, pero lo capturamos.

¿Empieza a ser usado en el Hospital ABC? ¿En serio? Ya veremos lo que opina el Jefe de Laboratorio del ABC, al que ya se le informó de esto. Al igual que otras instancias que ya tienen reportes al respecto.

Debo aclarar que mi interés primordial es que este tipo de fraudes y estafas dejen de suceder. Nuestra sociedad ya está lo suficientemente golpeada como para que la sigan pateando, abusando de su ingenuidad y su buena fe. Esas personas CONFÍAN en sus dirigentes, en sus gobernantes, en sus instituciones. En ocasiones no les queda de otra pues no están capacitados para tomar ciertas decisiones, al igual que la mayoría de nosotros, en diferentes grados y en diferentes temas, confiamos en el cirujano que nos va a operar o en el piloto al mando del avión en el que viajamos. Violar esa confianza y poner en riesgo la salud o la seguridad de aquellos que confían en nuestra capacidad, nuestro buen juicio y nuestra honorabilidad es una total falta de ética, es inmoral y es vergonzoso. Al menos así lo veo yo.

Puedes leer más al respecto aquí:

http://papaesceptico.com/2016/01/fraude-analizador-cuantico-resonancia-magnetica-dif/

http://elespaciodeldebunker.blogspot.mx/2016/01/resonancia-magnetica-cuantica-magia.html

https://www.facebook.com/notes/lalo-hidalgo-g/la-resonancia-magn%C3%A9tica-que-ni-es-resonancia-ni-es-magn%C3%A9tica/958943067492463

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3 pensamientos en “No todo lo que hace “bip… bip…” es científico.

  1. Luis Bonivento

    La respuesta es que la “corrupción” y la ignorancia de las personas que forman el estado es infinita… mucha de esta gente está ahí en esos puestos simplemente porque son amigos del dirigente político que está nombrado, pero no saben ni donde están parados, adicionalmente les pasan un dinerito por aprobar estos tratamientos fraudulentos… por eso como dice una frase de la que no recuerdo el autor: “si te crees tan inteligente para no interesarte por la política, serás gobernado por estúpidos”

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  2. ser

    El analizador cuabtico de resonancia magnetica es uno de los muchos fraudes con los que me topo a diario en mi practica clinica. Pero saber que esta respaldado por una institucion oficial es como para vomitar. El problema es la falta de educacion en temas medicos y la poca disposicion de los medicos a enseñar al paciente sobre las enfermedades y los tratamientos. La ignorancia es el caldo de cultivo perfecto para charlatanes de todo tipo.

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